En ninguno de los casos VALEDORASDELGUSTO comparte posicionamientos políticos que, en algunos casos ejemplifican, y en otros, perjudican, en gran medida la personalidad y quehacer de cada una de sus protagonistas, simplemente, hemos querido traer el recuerdo de unos TRAJES DE NOVIA que han quedado para la historia, sus autores y la belleza que cada uno de ellos nos transmite.
Para comenzar podemos hacerlo con las dos herederas casadas, hoy convertidas en reinas, Maxima de Holanda, y Matilde de Bélgica.
Empecemos la andadura y veremos con qué, y con quien nos encontramos, ¿de acuerdo?.
Nuestra primera novia REAL, la actual REINA DE HOLANDA, MÁXIMA, escogió como diseñador para su vestido nupcial al modisto italiano Valentino, caracterizado, fundamentalmente, por su sencillez, quizás el mas apropiado a su personalidad, una joven alegre, sencilla y que con su siempre presente sonrisa acabó por conquistar al pueblo holandés, pese a las reticencias existentes inicialmente al conocerse que se padre había formado parte del gobierno argentino del General Videla (evidentemente, no fue invitado a la ceremonia). El traje es una auténtica joya de la Alta Costura, pues Valentino invirtió tres meses para llevar a cabo su proyecto.
El vestido en cuestión, de color marfil, llevaba manga larga ajustada, un discreto cuello redondeado y el cuerpo totalmente liso sin adorno alguno, a excepción de dos apliques de encaje a ambos lados de la falda. Iba complementado con un velo, en tul de seda con detalles florales realizados a mano, que iba a su vez sujeto con una maravillosa tiara de estrellas, la que lució la reina Beatriz en su boda, con el príncipe Claus, treinta y cinco años antes. Destacaban también sus pendientes largos, formados por un hilo de diamante que terminaba en una pequeña bola y una pulsera, también de diamantes a juego.
Su bouquet estaba formado por rosas, gardenias y lirios blancos.
Su peinado, sencillo, un moño bajo.
Máxima de Holanda fue aquel día una novia, antes que una princesa, a juzgar por la expresión de felicidad de su bello rostro.
Nuestra siguiente novia "real", comenzó su andadura como princesa, si bien, al día de hoy, es REINA DE BELGICA, como consecuencia de la abdidación del Rey Alberto, y al ser la esposa del heredero FELIPE DE BELGICA.
Tiempo tardó este último en elegir a la compañera adecuada, decantándose por una joven de aspecto dulce y sencillo, MATILDE D´UDEKEM, procedente de una familia aristocrática flamenca.
Cabe decir al respecto que es la única que, al día de hoy, entre reinas y herederas al trono tiene sangre real en sus "venas".
Matilde era la candidata ideal como futura -ya actual- reina de los belgas, una mujer sencilla, inteligente, discreta y guapa. Originaria de Valonia, ello hizo que en una sociedad dividida en comunidades, la flamenca y la valona, la boda con Matilde significaba la unidad belga.
Su vestido de novia fue diseñado por el belga Edouard Vermeulen, destacando un corte sobrio de sirena en crepé de seda, y si algo llamaba la atención del mismo era el abrigo de mangas largas, acabadas en punta, escote despegado del cuello y una cola de cinco metros de longitud.
Evidentemente, complementado por un velo cuya antigüedad se remonta al año 1877, confeccionado en encaje de Bruselas en lino sobre tul de algodón, y que pertenecía a los Ruffo di Calabria, de la familia de la Reina Paola, madre del novio.
Todo un acierto para una joven tan bella, y tan sencillamente espectacular, luciendo una diadema de brillantes estilo art-decó con diseño geométrico y tres filas de diamantes, que también le fue cedida por la Reina Paola y que fue propiedad, de la reina Elisabeth, esposa del Rey Alberto I de Bélgica, que regalaría mas tarde a su nuera, la reina Astrid (abuela del novio), en 1934.
Esta joven abogada australiana se casó con el Principe Federico de Dinamarca el 14 de mayo de 2004, después de superar muchos escollos por parte de la Reina Margarita que no la veía como esposa y futura reina de los daneses. A la vista está que su inicial creencia ha quedado del todo destruida, por la perfecta imagen que ofrecen los príncipes herederos de Dinamarca.
La querida princesa danesa llegó al templo acompañada de su padre, John Donaldson, de origen escocés, por lo que vestía el tradicional "kilt"
Mary lucía un diseño del modisto danés Uffe Frank, discípulo de Armani, consistente en un vestido de larga cola , de satén, color perla, entallado, con mangas tres cuartos, y con un inconfundible estilo medieval y escote con delicada chimenea que dejaba sus hombros al descubierto.
El velo era de encaje de una sola pieza que pertenece a la familia real danesa desde hace 100 años y es obra de monjas irlandesas, siendo su original dueña la princesa Margarita Connaught) bisabuela del novio. En cambio, sus joyas eran actuales, una diadema regalo de la reina Margarita y su esposo, y unos pendientes de brillantes y perlas.
Un dato que llenó de emoción a todos los presentes fueron las lágrimas que resbalaban por las mejillas del Príncipe Federico, lo que nos viene a demostrar lo que tuvo que luchar para conseguir hacer de Mary la mujer de su vida.
Seguimos nuestro recorrido por nuestras NOVIAS REALES escogidas para esta ocasión, y nos quedamos con la princesa VICTORIA DE SUECIA, la cual contrajo matrimonio, el dia 19 de junio de 2010, con Daniel Westling.
La Princesa Victoria escogió un vestido de novia del diseñador sueco Pär Engsheden, confeccionado con seda duquesa satinada en color crema, con manga corta y escote hacia el exterior siguiendo la línea del cuello lo que daba la impresión de un escote barco. La cintura estaba marcada por un fajín abotonado en la parte superior. La zona de la espalda con forma de V, también con botones forrados, y una cola de vestido de cinco metros de longitud, ribeteada y sujeta a la cintura.
Victoria de Suecia llevó la tiara de los camafeos, propiedad que fue de la emperatriz Josefina, esposa de Napoleón Bonaparte, y que fue también portada en sus bodas por las princeses Desireé y Brigita y por la Reina Silvia. El velo nupcial fue propiedad de la Princesa Sibylla, su abuela, y lucido igualmente por su madre y sus tias.
Y dejamos para el final, como no podía ser menos, la de nuestros príncipes Felipe y LETIZIA celebrada el 22 de mayo de 2004, si bien resultó inicialmente deslucida, pues cuando el novio llegó a la Catedral, empezó a llover lo que impidió el recorrido a pié por la alfombra que unía el Palacio Real con la Catedral de la Almudena, por lo que hubo de hacerse en coche.
El vestido de Letizia era diseño de Manuel Pertegaz, realizado en faya de seda natural, en blanco roto, con escote "corola", y bordado con motivos heráldicos de flores de lis, espigas de trigo, tréboles, madroños y todo ello con hilos de plata fina.
La parte superior estaba ceñida al cuerpo y se deslizaba delicadamente a partir del talle. El vestido quedaba rematado con una cola de 4,5 metros que salía desde la cadera.
El velo nupcial fue un regalo personal del Principe, de forma triangular, de tres metros de largo por dos de ancho. La tiara que lució es la conocida como "Tiara Prusiana", regalo del Káiser Guillermo II de Prusia a su hija la Princesa Victoria Luisa (abuela de la Reina Sofia), con motivo de su boda con el Principe Ernesto Augusto de Hannover, y que fue usada, también, por Doña Sofia el dia de su boda.
Esta fue la primera vez en la Casa Real de España que una persona sin sangre real, divorciada, contraía matrimonio con un heredero.
Actualmente, el vestido de novia de la Princesa de Asturias está expuesto en el Palacio Real de Aranjuez, junto con los de la Reina Sofia y las Infantas Elena y Cristina.
Evidentemente, la elección del orden de nuestras protagonistas carece por completo de motivación alguna, habiendo dejado para el final, precisamente, el traje lucido por la Princesa Letizia.
Para toda joven, su boda es algo muy especial, y sin tener en cuenta su condición social y su posicionamiento en la Historia, ese día, será siempre un día para el recuerdo, en estos, cinco casos, para el recuerdo de sus protagonistas y de nosotros todos los que fuimos espectadores.
¡Que la felicidad sea su compañero de viaje durante el resto de sus vidas!.
Para VALEDORASDELGUSTO la elección de este tema lo ha sido no solo en función de las distintas personalidades que lo protagonizan, sino también en hacer llegar al público en general la belleza que siempre envuelve un TRAJE DE NOVIA.
Esperamos haber satisfecho vuestra curiosidad y vuestro gusto.
Y como dirían en los cuentos: ¡Y fueron felices, y comieron perdices!. Esto es una pequeña broma, vale?.














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