¿Qué os parece, si amén de la belleza que armoniza con la elegancia en el vestir, en la buena literatura y en el cine, como hasta ahora hemos tratado, nos animamos a conocer un poco lo que de belleza encierra el arte de la pintura?
Y nuestro mejor ejemplo, y para empezar, introducirnos en el significado de esta obra, que está representada en el tríptico pintado al óleo sobre tabla, pudiéndose cerrar las dos laterales sobre la central, representando cerrado el tercer día de la creación del mundo por Dios, en forma de globo terráqueo con la Tierra dentro de una esfera transparente, símbolo de la fragilidad del Universo. Así, cerrado está pintado en tres tonos, grises, blanco y negro, y en él pueden verse, exclusivamente, formas vegetales o nimerales.
La antedicha pintura, por hacer un poco de recorrido sobre su origen fue encargada por Enrique III de Nassau.
Una vez abiertos los laterales, su parte central es una galería de goces eróticos descrita con muy fino humor, y nos hace pensar que su autor tenía profundos conocimientos esotéricos, así como de la cabalística y la alquimia. Es característico su espacio vertical, de horizonte muy elevado, en el cual cada forma se aisla como en un mundo hermético, donde cada monstruo resulta de un fantástico ensamblaje en el que cada una de las partes es de un realismo cortante.
