Si bien para una mujer una JOYA puede ser considerado el mejor de los regalos, antes de aceptar el presente, queridas amigas, aseguraos de que sus virtudes son del todo positivas, y ello con independencia de la buena (?) intención de aquél que os la regala.
Los materiales necesarios para su fabricación, ya de por sí, les dan un valor íntrínseco, lo que hizo que sirvieran y sirvan, aún hoy en día, de moneda de cambio para cualquier tipo de transacción (no podemos olvidar el rito nupcial, consistente en la dote que el padre de la novia debía entregar a la familia del novio, previa ceremonia de la boda en muchas culturas, aún preexistente.
También fueron empleadas como símbolos de pertenencia a un grupo, como puede ser el crucifijo cristiano o la estrella de David del judaismo, o bien como símbolo de estatus (por ejemplo, el Collar de la Orden del Toisón de Oro o la práctica en la cultura occidental de llevar un anillo de boda durante el matrimonio).
Pese a ello, las joyas siguen atrayendo, son fuente de envidia y admiración, y a las féminas nos fascinan (generalmente). Cada joya tiene su historia, y las que os vamos a relatar a continuación merecen la pena conocer.
Desde que tenemos constancia de todo aquello que puede encerrar un "valor", las piedras preciosas han fascinado al ser humano. El mismo hechizo que cautivó al hombre primitivo desde que reconoció su brillo a través de las hogueras de las cuevas, donde buscó cobijo, habitando junto con sus congéneres. Posteriormente, los reyes, príncipes, autoridades eclesiásticas y adoradores del poder, las exhibieron engarzadas en sus coronas o sortijas como símbolos de poder y riqueza.
EL DIAMANTE HOPE
El diamante HOPE es una joya de una belleza incalculable. Perteneciente a un ídolo hindú fue robado por un sacerdote que mas tarde sería torturado y condenado por sacrilegio. Llegó a Europa en 1642 de manos del contrabandista francés Jean Baptiste Tefernier, quien consiguió grandes beneficios con su venta, pero sufrió también la mítica maldición, mientras estaba de viaje por la India fue atacado por una manada de perros rabiosos, que acabaron con su vida.
La gema pasó a pertenecer al rey francés Luis XIV, quien redujo su tamaño de 112,5 a 67,5 quilates, pero el maleficio no se redujo. Nicholas Fouquet, que lo tomó prestado para un baile, fue acusado de malversación de fondos y condenado a cadena perpetua. La princesa Lambrelle que lo lucía a menudo, fue apaleada por el pueblo, en tanto que el propio rey murió arruinado y despreciado.
En 1980 el famoso diamante fue comprador por el banquero Henry Thomas Hope, por 150.000 dólares, pero no fue una buena inversión, ya que tiempo después la familia terminaría arruinada. Idénticas suertes corrieron sus siquientes poseedores, como el magnate americano Ned McLean, que al podo de comprarlo, sufrió la pérdida de uno de sus hijos, en accidente de coche, en tanto que su otra hija murió por sobredosis, acabando su propietario Ned McLean en un manicomio. Pero el maleficio de la joya siguió persiguiendo a sus poseedores, y su última dueña, Eelyn Mc Lean, nieta de Ned, murió en extrañas circunstancias, con tan sólo 25 años. Su último comprador HarryWinston la donó a una institución. Hasta el momento, no sabemos nada sobre los posibles efectos negativos del diamante.
OPALO MALDITO
La segunda de las joyas sobre las que vamos a disertar, guarda una estrecha relación con la monarquía española. Cuenta la leyenda que el rey Alfonso XII se enamoró de la aristócrata italiana Virginia Doini, condesa de Castiglione, siendo correspondido por ésta, pero que, en el último momento, decidió por casarse, evidentemente, por conveniencia, pues no podía ser de otra manera, con su prima Maria Mercedes de Orleans. Es entonces cuando la ultrajada condesa regaló a la pareja, por su matrimonio, un maravilloso ópalo, engarzado en un gran anillo del oro mas puro. Maria de las Mercedes quedó fascinada ante tal presente y dispuso de ella. "Casualmente" murió a causa de una extraña enfermedad, el 26 de junio de 1878, tan solo cinco meses después de su boda. El anillo pasó entonces a la hermana de Alfonso, la infanta Maria del Pilar, que falleció el 5 de agosto siguiente, también en extrañas circunstancias. Otro tanto le sucedió a la cuñada del rey, María Cristina, a la que se le antojó la joya y prestando oidos sordos a la trágica historia que arrastraba se hizo con él, falleciendo igualmente. Fue entonces el propio rey el que se decidió por lucir él mismo el anillo, y el efecto volvió a repetirse, murió con tan solo 28 años. Su viuda, evidentemente, mas purdente e inteligente, hizo bendecirlo, engarzarlo en una cadena de oro y que se adornara con él el cuello de la imagen de la patrona de Madrid, la Virgen de la Almudena, la cual al carecer de "humanidad" en el sentido estricto de la palabra, los efectos del ópalo maldito no han podido con ella.
EL COLLAR DE MARIA ANTONIETTA
Es por todos conocida la frivolidad que "reinaba" en la corte francesa, en la que Luis XVI era su mayor exponente eso sin olvidarnos de su caprichosa y maleducada esposa, la reina Maria Antonietta, una mujer frívola, a la que le llegó su hora (no siempre pasa en el momento oportuno), en forma de afilada y oportuna guillotina. Pero antes, conozcamos la historia de su célebre collar.
El joyero de la corte creó un fabuloso collar de 648 diamentes, que Luis XV había encargado para su favorita. Pero éste murió antes de que la joya estuviera acabada por lo su amante nunca la recibió. El obispo de Rohan lo adquirió, pero "prefirió" no pagarlo, mencionando al joyero (el famoso Boehmer), que se lo cobrara a Maria Antonietta. El obispo se lo entrega, entonces, a la falsa condesa de Valois, amante del obispo, que lo traslada a Londres, donde es desarmado y vendido por piezas. Cuando el joyero se dirigió a la reina, pretendiendo su cobro, ésta evidentemente no sabía de qué collar le hablaba. Cuando se descubre el engaño la falsa condesa es enviada a la hoguera, sin embargo, el pueblo se solidariza con ella y el asunto del collarqueda como un ejemplo mas de la frivolidad de la reina, capaz de dilapidar una fortuna en algo tan superficial como un collar -por entonces, no existían los "retoques estéticos"-, en tiempos de crisis y de hambruna para el pueblo.
LA TABLA ESMERALDA
La Tabla Esmeralda encierra un gran misterio.... Se dice que el poder de la piedra como de sus inscripciones es tremendamente poderoso y puede llevar a una persona, depende del uso que le dé, a lo mejor o a lo peor, .....a los polos energéticos del bien y del mal.
Esto fue encontrado grabado en una esmeralda encontrada en la tumba de Hermes Trimegisto que vivió en el antiguo egipto:
"Verdadero, sin falsedad, cierto y muy verdadero:
lo que está de abajo es como lo que está arriba,
y lo que está arriba es como lo que e stá abajo,
para realizar el milagro de la Cosa Ünica.
Y así como todas las cosas provinieron del Uno, por mediación del Uno,
así todas las cosas nacieron de esta Ünica Cosa, por adaptación".
Y dejamos para el final, la historia de una PERLA, la perla por excelencia, conocida como LA PERLA PEREGRINA Con ella os deseamos que maleficio alguno os roce por el simple hecho de leer es "post".
La conocida como PERLA PEREGRINA es una perla de tamaño y forma inusual, considerada una de las gemas mas valiosas y legendarias de la Historia de Europa. Descubierta en aguas del Archipiélago de las Perlas, en Panamá, en el siglo XVI, pasó a manos del rey Felipe II de España, como consecuencia del ofrecimiento que le hizo a éste el Alguacil de Panamá, alla por el año 1515, formando parte de las joyas de la Corona de España.
Esta hermosa joya conlleva una historia fascinante, desde que fue descubierta por un esclavo, en Panamá, hace mas de 400 años No obstante, su nombre "Peregrinna" no alude a su continuo deambular, sino a su forma tan peculiar. Hace siglos el adjetivo "peregrino", significaba raro, caprichoso e incluso especial.
Evidentemente, los caprichos de reyes pusieron sus deseos sobre la posesión de esta extraña perla, que fue lucida por Margarita de Austria, Isabel de Borbón y Maria Luisa de Parma-
La Peregrina permaneció en España hasta 1808, cuando José Bonaparte ordenó se le entregasen las joyas de los Borbones españoles, ya exiliados. La perla fue enviada por Bonaparte a su esposa Julia Clary que residía en París, pero años después de perder el trono español, el matrimonio se separó y Bonaparte marchó a EE.UU., con su amante, y por su puesto, con la perla (a cual mas valiosa). De regreso a Europa, la perla volvió, disponiendo Bonaparte, en su testamento que la misma pasara a manos del futuro Napoleón III, quien la vendió hacia 18848, debido a su situación económica. Fue comprada por el marques de Abercorn, luciéndola su esposa, en París, en un baile en el Palacio de las Tullerias.
Su restro nos lleva hacia 1969, cuando la PEREGRINA sale a subasta y la Casa Real Españolla intentó por todos los medios a su alcance evitar que fuera vendida, afirmando que no era la auténtica. Los Borbones españoles tenían otra, regalada por Alfonso XIII a su esposa, Victoria Eugenia, que reconocían como tal. Sin embargo, al menos parte de la familia Borbón sabía cúal eera la auténtica; Alfonso de Borbón y Dampierre participó en la subasta de Nueva York, si bien su oferta resultó insuficiente.
Sabemos a ciencia cierta que según documentación desvalada recientemente, ya en 1914 Alfonso XIII sabía que LA PEREGRINA había sido vendida por los Abercorn a una joyería inglesa. Consta que se la ofrecieron al rey y que le remitieron fotografías de ella. No llegaron a un trato, y acaso fue entonces cuando Alfonso XIII obtuvo una segunda perla, que sería mostrada por su viuda, en 1969.
Pero la historia de la PEREGRINA no termina aquí, pues todavía pasó por dos coleccionistas mas entre 1914 y 1969, y fue subastada el dia 23 de enero de 1969 por la sala Parke Bennet en Nueva York, como lote numero 129. La mayor parte de los que pujaron se detuvieron en los 15.000 dólares. Hasta los 20.000 llegón Alfonso de Borbón Dampierre.El actor Richard Burton la adquirió (sirviéndose de un intermediaria) por la cantidad de 37.000 dólares, como regalo para su muy amada, Elizabeth Taylor.
Luis Martinez de Irujo, duque de Alba, como jefe de la Casa de la Reina Victoria Eugenia, negaba la autenticidad de la perla subastada y exhibió una perla que pretendía ser la auténtica, recibida de Alfonso XIII con motivo de su boda. Tanto la casa de subastas como diversos especialistas negaron la veracidad de esta atribución. Esta presunta PEREGRINA fue legada a Juan de Borbón, hijo de Victoria Eugenio, y cuando éste renunció a sus derechos dinásticos en 1977, le fue transmitida al rey de España, Juan Carlos I. Ha sido lucida varias veces por la reina Sofía, y algunos funcionarios de la casa real española siguen manteniendo que es la "verdadera" PEREGRINA.
Un post un poco extenso, verdad amigos? Pero creemos que merece la pena, porque a través de la histria de las cosas, sin importar su valor, podemos conocer quien o quienes hay detrás del capricho, la codicia, la avaricia y el eterno afán de poseer.
"CADA CUAL POSEE EN FUNCIÓN DE SUS POSIBILIDADES Y QUERENCIAS, PERO PARA "TODOS" EL ÍMPETU DEL DESEO PUEDE TRAER GRAVES CONSECUENCIAS".

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