jueves, 30 de mayo de 2013

HERMÉS...... EL "PAÑUELO".




¿Quién no ha soñado alguna vez con rodear su cuello con un HERMÉS, sí, eso, simplemente,
HERMÉS, no hace falta otra connotación que nos identifique a HERMÉS con el pañuelo "por excelencia".
La historia de Hermés es la de una marca de moda francesa, especializada, como todos conocemos, en artículos de cuero, relojes de lujo, y por supuesto, los tan codiciados PAÑUELOS.
Su logotipo es muy característico, pues  refiere  un carruaje con un caballo.



Esta empresa, mundialmente reconocida, fue fundada en el año 1837, en Paris, en la tienda de las sillas de montar Thiery. Con el paso del tiempo la marca HERMES fue ganando en reputación, y en pleno siglo XXI puede presumir de seguir utilizando sus técnicas tradicionales en la creación de todos sus accesorios.

 
 

Y, después de un poco de historia, que siempre viene bien, y nos hace ampliar conocimientos, vamos a detenernos en lo que de "esplendor" encierra un pañuelo HERMÉS, en menos de un cuadrado de seda, en el que sus diseños tienen una variedad cromática inconfundible, sus significativos "carrés".



Hace exactamente siete décadas que cada pañuelo HERMES, con una dimensiones de 90 x 90 centímetros de seda, llenan de glamour la piel de toda aquella persona que se sirva adquirir una de estas pequeñas obras de arte.






El origen de la fibra que compone un pañuelo está traída desde Brasil, y su tratamiento se alarga durante casi dos años para conseguir el efecto deseado, todo ello aderezado con el colorido innato a un pañuelo HERMES.
Sus diseños son altamente variados, pues bien usan como fuentes de inspiración la vida actual, el mundo que vivimos, la naturaleza que gozamos, todo ello cuidadosamente tratado en sus talleres en Lyon.





Pero os diremos más, cada pañuelo lleva unas 600 horas de trabajo, y pueden tener hasta 30 variedades cromáticas por prenda.
Actualmente, su director artístico es Bali Barret en quien todas confiamos para dar cumplida ilusión a uno de los deseos mas emblemáticos: poseer un HERMES, y sobre todo y ante todo, deslizar entre nuestros dedos tamaña belleza.




 
 
 
 
Un dato curioso, como siempre que Valedorasdelgusto apuesta por un tema a tratar: ¿sabéis lo difícil que es coser un dobladillo perfectamente enrollado, y terminarlo perfecto?. Aquí la casa HERMES tiene mucho oficio. En la casa Hermes, las personas que se dedican a este "arte", porque adquiere dicha condición, se llaman, expresamente "enrolladoras" y tardan SEIS MESES en perfeccionar la técnica, tal y como HERMES la ofrece a sus clientes.


Es del todo necesario dominar el punto oculto, el dobladillado sin agujero y sin nudo final. Por cierto, no lo planches jamás. Cada arruguita que puede aparecer en el borde del pañuelo es su sello de distinción, la elaboración manual.






Y ahora, amigas y amigos de la belleza, en este caso, en la que contiene un carré de 90 x 90 cm., que vuestros deseos se cumplan si estos se refieren a la posesión y uso de un HERMES. Disfrutadlo, y gozadlo, como obra de arte que es.




 A la vista ésta, y aquí os mostramos un poquito de ella.....

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