domingo, 1 de septiembre de 2013

DIANA DE GALES: DIECISEIS AÑOS DESPUÉS.




La noche del 31 de agosto de 1997 será recordada por muchos, los que por entonces éramos jóvenes y los no tan jóvenes por un suceso tristemente excepcional: el fallecimiento en accidente de coche de Lady Diana, Diana de Gales, en París, concretamente, en el Puente del Alma, acompañada por su pareja sentimental Dodi Al-Fayed, así como del chofer del coche que los transportaba Henri Paul. El guardaespaldas de la princesa quedó gravemente herido, pero sobrevivió al accidente, sin embargo, le quedaron secuelas irreversibles.



La muerte de Diana de Gales dotó a ésta, icono ya en vida, de un carácter excepcional, y han sido muchos los años durante los cuales se ha seguido investigando sobre las causas del accidente, entre otras, la altísima velocidad a la que circulaba el vehículo, conducido por un chofer que dio positivo en alcoholemia y perseguidos por toda una horda de periodistas, a moto y en coche, cada vez que la pareja hacía una aparición pública.



Si bien la investigación inicial se dio por concluida en 2008, resolviendo que la pareja falleció en un accidente de coche, derivada de una conducción peligrosa, hace pocas semanas la Policía británica ha dejado boquiabierto al mundo al afirmar que se estaban investigando nuevas informaciones sobre tan trágico suceso. Todo ello ha ocasionado que el interés por el mito de DIANA DE GALES, y su fatídica muerte haya recobrado nuevos intereses.



Es mas, el próximo 5 de septiembre, en Londres, tendrá lugar el estreno de la película "DIANA", protagonizada por la actriz Naomi Wats.

Pero hablar de la muerte de Diana de Gales es empezar por el final, y como los finales son eso, finales, empecemos por el principio de lo que fue la joven y dulce joven que, con apenas 20 años contrajo matrimonio con el heredero al trono de Gran Bretaña, Carlos de Inglaterra, hoy, felizmente casado con la que fue su "amor" de toda la vida, Camilla Parker Bowles, hoy Duquesa de Cornualles.


DIANA, princesa de Gales, de soltera Lady Diana Frances Spencer, nació el 1 de julio de 1961, en Sandringham, Norfolk, y falleció, como todos sabemos, en París, el 31 de agosto de 1997. La que fuera primera esposa del príncipe de Gales tuvo de su matrimonio con éste, dos hijos, los príncipes Guillermo de Cambridge y Enrique de Gales. Tras divorciarse de su marido, perdió la condición de Su Alteza Real, aunque conservó el titulo de PRINCESA DE GALES.


La joven Diana Spencer fue la hija menor de John Spencer, VIII conde de Spencer, y de su primera esposa, Frances Ruth Burke Roche, hoy, ambos fallecidos, siendo la tercera de las hijas de la familia, cuyas hermanas son Lady Sarah, Lady Jane, y John Spencer (1960-1960), y seguida por Charles Spencer.


 En el año 1969, los padres de Diana se divorciaron, y tanto ella como su hermano menor se fueron a vivir a Knightsbridge, en Londres, asistiendo Diana a una escuela regular.
Según fuente de Wikipedia que están al alcance de todos y de las que nos servimos para haceros llegar con la mayor precisión los detalles de la infancia y juventud de Diana, ésta estudio en la escuela Silfield Kings Lynn, posteriomente en Riddlesworth Hall, en Norfolk y en West Heath Girls´School en Sevenoaks, Kent, no destacando precisamente por sus calificaciones, habiendo fracasado en todos los niveles.



 De tal manera que con solo 16 años se matriculó en el Institud Alpin Videmanette, donde, se reunió, por primera vez, con el que fuera a ser su primer y único marido, al mismo tiempo que su hermana Lady Sarah, que, en principio tenía "todas las papeletas" para ser la elegida del heredero, pero éste quedó prendado de Diana y no dudó en decidirse por pedirle matrimonio tres años mas tarde, cuando ya Diana vivía en Londres y trabajaba en una escuela infantil.




Fue así como el 29 de julio de 1981 contrajo matrimonio en la Catedral de San Pablo, en Londres, con Carlos, príncipe de Gales, a cuyo enlace asistieron todas las casas reales, dándose la circunstancia que no acudió la casa real española, como consecuencia de que el viaje de los recién casados comenzaba en Gibraltar, lo que fue considerado más que una falta de tacto para con el reino de España. Una vez convertida en Princesa de Gales su labor fundamental fue la humanitaria, destacando en campañas como la de las minas antipersonas.







No obstante, y frente a toda clase de críticas, la popularidad de Diana aumentaba entre el pueblo, que la consideraba la personalidad más cálida y sincera de toda la monarquía británica, ganando en popularidad a la mismísima Reina de Inglaterra.







Mucho se habló también del carácter inestable de la Princesa, de sus conflictos alimenticios, pues sufrió anorexia, así como de sus actitudes en público, cada vez más distintas de la imagen y presencia de su esposo, Carlos; pero una cosa tenía clara esta mujer, que por muy princesa que fuera no tenía por qué sufrir la humillación de que en su matrimonio fueran tres y no dos las personas que lo formaran.


Y fue así que en una entrevista concedida por Diana a la BBC, en 1995, se levantó una enorme polémica, pues Diana, después de años de silencio, decidió mostrarse tal cual era, tal como sentía que su vida sinsentido debía conocer el pueblo que tanto la respetaba y amaba; y es así que reconoció haber sufrido bulimia, haberse autolesionado, y de la falta de apoyo y cariño por parte de la familia del que todavía era su marido, desvelando, al mismo tiempo el adulterio que, durante años estuvo soportando, haciendo especial referencia a Camilla Parker Bowles. Estas declaraciones levantaron chispas, pues en ellas, Diana, amén de estas circunstancias tan personales, manifestó su creencia en que la monarquía debía de acercarse mas al pueblo, y conocer exactamente las condiciones de vida de éste.



En el año 1992, el matrimonio se separó de hecho, y el divorció se hizo público el 28 de agosto de 1996, Su Alteza Real la Princesa de Gales, sería a partir de entonces, única y exclusivamente "PRINCESA DE GALES".
A partir de este momento Diana comenzó a tomar un papel activo, involucrándose en numerosas causas sociales, que la fueron convirtiendo en un personaje cada vez mas popular y por supuesto mas querido por el pueblo británico.






Diana empezaba a ser ella misma, encontró, por fín, una finalidad para su vida, con sus hijos, por supuesto, lo mas importante para ella, y con las causas humanitarias a las que podía contribuir con su presencia dándoles un mayor reconocimiento en la sociedad.





Pero la muerte no distingue momentos, no diferencia estados de felicidad o sufrimiento, y aquel fatídico 31 de agosto de 1997, un día que sin duda Diana había disfrutado de sus vacaciones junto a Dodi Al-Fayed, en el barco de aquel, -testimonio quedan de aquellos días soleados en la cubierta del yate de Dodi-, terminó trágicamente.




 Cuantas y cuantas veces pudimos contemplar, en video, y grabadas por las cámaras de seguridad del restaurante del hotel en el que habían cenado tanto Diana como Dodi, sus últimos momentos antes de introducirse en el coche que les llevaría a la muerte.






Si bien inicialmente, la Familia Real se negó a  darle a Diana un funeral de Estado, las muestras de dolor y afecto por parte del pueblo, hicieron que Buckingham Palace tomara una decisión única en su historia, crear un protocolo especial para el funeral de Diana, gracias, sin duda, a la influencia del entonces primer ministro Tony Blair.


El cadáver de Diana de Gales fue trasladado el 2 de septiembre a Londres desde la capital francesa, para a continuación llevarlo a la Capilla Real del Palacio de St. James, residencia del Principe de Gales, hasta el 6 de septiembre fue declarado luto nacional, y las banderas de todo el país ondearon a media hasta. Entre tanto, la verja de Buckingham Palace estaba llena de flores, recuerdos, velas, oraciones, todo ello en honor a Diana, la tan querida princesa del pueblo.


El féretro se mantuvo siempre cerrado, y así cubierto de flores, fue trasladado en procesión sobre un carruaje arrastrado por cuatro caballos negros hasta la Abadía de Westminster. Los que conocimos y vivimos aquellos momentos pudimos observar como una triste comitiva formada por el Principe de Gales y sus dos hijos, acompañados del Conde Spencer, hermano menor de Diana, acompañaban a pie el traslado, y tras estos mas de dos millones de admiradores de la personalidad de Diana.


El funeral contó con la presencia de numerosas personalidades de todos los ámbitos, la nobleza, la política, la sociedad, y contó con la presencia de Tony Blair, el que bautizó a Diana, con el título que la acompañaría siempre "Princesa del Pueblo". La ceremonia contó con la presencia de un gran amigo de Diana de Gales, Elton John, quien entonó una canción especialmente dedicada a ella "Candle in the wind".


 Una vez finalizado el funeral, el féretro fue trasladado por carretera hasta la capilla de Santa Maria en Great Brington, a dos kilómetros de Althorp House, la mansión donde creció Diana. El cuerpo de esta fue inhumado en una ceremonia estrictamente familiar, y sus restos descansan para siempre en The Oval, una isla artificial creada especialmente para ella.


Como podemos deducir de la vida y de la labor como princesa de Diana de Gales, nadie, ni el mas privilegiado por la "fortuna", se libra de una muerte injusta. Para Diana, Princesa de Gales, esa muerte, tan  temprana, tan inoportuna, por llamarla de alguna manera, le vino al paso, o mejor dicho, a la carrera, cuando su vida personal y sentimental empezaba a tomar un nuevo rumbo.

DIANA DE GALES fue dolorosamente sentida, en su tragedia personal, mientras vivía, y dolorosamente sentida, en la tragedia que fue su muerte. Pero nadie puede juzgar la vida y la historia de esta mujer, sin conocer a fondo, a cuanto tuvo que enfrentarse, y a cuanto venció, tan solo la muerte pudo acabar con ella; su recuerdo permanecerá para siempre entre nosotros, DIANA, PRINCESA DE GALES, la llorada "Princesa del Pueblo".

 
 


 "Cuando somos felices siempre somos buenos, pero cuando somos buenos
no siempre somos felices. (El retrato de Dorian Grey-Oscar Wilde)


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario